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El grupo venezolano Témpano ha sobrepasado con sus dos producciones 'Atabal Yemal' (1979) y 'El fin de la Infancia' , la barrera del conformismo. La sorprendente e inspirada banda quiso posicionarse con ambos discos mucho mas allá del nivel sinfónico establecido del Rock Progresivo.
Su nuevo álbum 'The Agony and the Ecstasy' me produjo una primera impresión de no estar en el nivel de calidad de sus dos producciones anteriores. Sin embargo, mientras mas detenidamente escucho sus 15 canciones, y me sumerjo más profundo en su onda musical, estas se van haciendo cada vez más perfectas, y es que comprenderá Témpano es al mismo tiempo que sofisticado, totalmente exigente.
El grupo no retrocede ante los giros 'inarmónicos', las ideas abstractas o los ataques musicales oblícuos, si ello conduce a la elevación melódica.
Las primeras estrofas revelan un álbum que nos suena sorprendentemente fresco, románticamente pop, y extremadamente simple, sin embargo, ninguna de estas tres calificaciones se le puede aplicar (o, no sería posible etiquetarlo dentro de ninguna de estas tres categorías). La seducción de los temas se arrastra por encima de complejos motivos progresivos tras lánguidas armonías sinfónicas .
'The Agony and the Ecstasy' luego de llevarnos tras auténticos motivos folklóricos, capaces de romper algunos moldes estereotipados del Rock, nos regresa nuevamente a una deliciosa sensación de lánguido abandono. Refinación y Perplejidad! Las nuevas canciones, difíciles, con sus múltiples y complejas facetas, que parecen regodearse o casi detenerse un poco en una fuerte e indirecta intención de retorno, aunque sin duda mas líricas, mas apacibles y sutiles, mas frías, presentan trozos que por momentos nos parecen apropiados para radioescuchas comunes, sin embargo demasiado lejos de sonar a engaño o nimiedad.
Pasión sinfónica entonada con devoción, como canciones de amor embellecidas o adornadas con toda clase de motivos, que no dejan sospechas del lugar hacia donde se dirige la salvaje banda sonora. En ocasiones, cuando alguno de estos trozos llega a un final que se desliza en una arriesgada nota imprevista, apasionadamente violenta y severa, el grupo abandona el espacio armónico y se inserta en el abstraccionismo del Jazzrock. Sin puntos ni comas, como si no pudiera ser de otra forma.
A pesar de un siempre presente aliento acústico regresivo, sorprenden junto al contenido sinfónico, las mezclas juguetonas de las composiciones Jazzrock. Una aventura prodigiosa, saturada de las mas ilusorias fantasías, sorprendentes cambios y sobrecogedores impactos.
Los músicos de hoy están bastante alejados de sentimientos juveniles, por lo cual sus proposiciones musicales ya no son tan vehementes. Aclarada esta excepción, Témpano se mantiene como una de las más sólidas bandas sudamericanas de rock progresivo, mientras la mayoría de las bandas sinfónicas del continente suramericano se hunden entre altisonantes exageraciones y lirismos.
Quizás un álbum para satisfacer el gusto de ambas corrientes, para los Neo Progresivos, la belleza y la armonía, y para la "Old School Freaks", los motivos abstractos verdaderamente progresivos. En definitiva, un álbum apasionado, lleno de ingenio y de ironía, de melancolía y nostalgia. Quienes sienten un genuino interés musical en el rock sinfónico, ciertamente no pueden dejar de lado esta obra maestra.
http://www.ragazzi-music.de/tempano2002.html |
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