Tempano / El fin de la infancia
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Todo Oidos No.3 - Marzo 2000
Contactarlos y reunirlos fue más sencillo de lo que esperábamos, estan contentos con el resultado de su trabajo y listos para seguir adelante,
porque como ellos dicen, Témpano vino para quedarse.


T.O. ¿Cómo se reúne Témpano, después de 20 años?
Alexis Lope-Bello, había ido a nuestros ensayos, hace 20 años y tenía grabaciones que ni nosotros sabíamos que existían,
actualmente él vive en Ginebra y le habló de nosotros a Bernard de Musea, (Musea es la disquera más importante del mundo
en cuanto a música progresiva) salimos gracias a que Alexis tiene un emporio de empresas, y tiene todas las posibilidades económicas
del mundo y trató esto como un hobby, como su pasión. Lo interesante es que de un trabajo que estaba completamente perdido,
hubo una disquera francesa interesada en sacar ese disco y en continuar haciendo discos de Témpano y no sólo eso,
sino que los tipos están felices, de poder tener un grupo de música progresiva venezolana dentro de su catálogo.

T.O. ¿Cómo fue el reencuentro de los músicos?
Cuando empezamos a ensayar los temas para grabarlos fue como si hubiésemos dejado de tocar una semana atrás.
Arrancamos y nos reencontramos, parecía que estabamos ensayando hace 20 años otra vez, claro ya un poco mayores.
Eso también dió pie a que siguieramos trabajando, porque nos dimos cuenta que había muchísimas cosas,
el encontrarnos nos hizo sentir más jóvenes.

T.O. ¿Cómo está el ambiente en general del progresivo?
La música progresiva es simplemente la expansión de una canción comercial, puede ser una melodía que uno quiere desarrollar más extensamente.
Tuvimos la suerte de que en ésta época está volviendo a surgir el progresivo a nivel mundial, eso parece ser cíclico.
El ciclo de los 70 con grupos emblemáticos como Yes, Génesis, se marchitó con la llegada de la música disco
y es hace unos tres o cuatro años cuando ha revivido. En todo el mundo están saliendo festivales.


T.O. ¿Les ha sido difícil desprenderse de la etiqueta que se ganó Témpano como grupo comercial,
e incluso Pedro Castillo que se relaciona directamente con Aditus?
Aquí es difícil, pero las miras de este proyecto están puestas hacia afuera. En todos los sitios donde se hace rock progresivo,
Témpano es conocido dentro de este tipo de música. De hecho en Musea antes de que Alexis les mostrara nuestro material,
había una persona que tenía conocimiento de nosotros como banda progresiva venezolana.
Es importante decir que no es que queramos descuidar a Venezuela, lo que pasa es que aquí, para lo que hacemos es muy difícil,
no tanto por el público, como con la gente que se encarga de la distribución.

T.O. ¿Cómo fue la experiencia de tocar en el concierto de Yes?
Primero la gente no entendía que hacía Témpano con Yes, esta gente de El Esequibo y Lobo Hombre en París,
hasta nos gritaron que tocaramos El Esequibo. El público reaccionó de una manera que nosotros nunca esperábamos,
porque en la primera fecha, la gente tenÌa esperando 40 minutos, (bueno, 20 años) la situación era terrible,
la gente lo que querÌa era Yes, no a nosotros, y nos sentíamos como un aperitivo antes del pavo.
Además tocamos en un pedacito de 2 metros. Cuando entramos fue como una ola, fue físico, no nos esperábamos eso por nada,
se sentía aquella energía que nos llevaba por delante y que bárbaro... entonces si puede ser, la gente está ahí.

T.O. Hablemos del nuevo disco, ¿Cómo fue el proceso de creación?
Primero hay que decir que este es prácticamente nuestro primer CD porque el anterior fue una re-edición de un disco que habíamos
hecho hace 20 años más tres piezas nuevas. El sueño de este disco era hacer algo completamente nuevo y es lo que debió haber sido
el segundo disco de Témpano, ese era el orden natural hace 20 años. Con respecto a los temas, son compuestos en aquella época,
menos uno, pero todas las grabaciones son nuevas. Lo importante es que cada quien sigue manteniendo su identidad sonora,
su personalidad, es como retomarlo todo con más experiencia. Eso sí, muy experimental, no teníamos idea de cómo iba a sonar,
la mayoría de la piezas son un desarrollo de partes que entran y salen.

T.O. ¿Creen que la música hubiera salido igual?
No, obviamente 20 años no pasan en vano, definitivamente la madurez de ahora no se hubiera logrado, hay muchas ideas de esa época,
pero retomadas ahora. Posiblemente hubiese salido con m·s ingenuidad y menos tecnicismo.

T.O. ¿Y la producción?
Todo el disco se grabó y se mezcló acá en Sono 2000, el ingeniero fue Germán Landaeta, que es el quinto Témpano,
porque nos lo hemos llevado a Mexicali, a Brasil, y a donde vayamos porque es indispensable su presencia.
La masterización si se hizo en Los Angeles - California. El CD es una demostración de lo que está haciendo la ápoca actual,
entre Internet y la tecnología, ese disco se ha hecho en todo el mundo, cuando salió, volaba desde Los Angeles
en tres direcciones para Venezuela, para Francia y para Suiza.

T.O. ¿Qué expectativas tienen con el disco?
Obviamente la disquera está buscando posicionar al grupo, dar a entender que el pasado no fue un relanzamiento de un disco
de hace 20 años y ya, sino que Témpano se reunió y sigue activo, ese es el principal objetivo ahora.
En Amazon.com hoy por hoy somos el disco latino más vendido No. 12. Este es un proyecto a largo plazo, hemos venido para quedarnos.

T.O. ¿Progresivo con sabor latino?
Hay unos perfumes de 6x8, ocho compases o cosas así, pero es sin querer. Lo hacemos sin darnos cuenta
porque hemos vivido toda la vida aquí y es parte de nuestra experiencia.

T.O. ¿Por qué el nombre del disco?
Nosotros estábamos aterrorizados ante las ideas que venían de Suiza, porque a Alexis se le ocurrían unos nombres un poco peculiares
como Ikilana Nakiki, Kac Tucucu y cosas así, entonces Sandro (el diseñador) empezó a trabajar la portada con la idea de niños
y se la mandó a Alexis por Internet y lo primero que Alexis dijo cuando la vio fue que le recordaba un libro de Arthur Clarke
que se llama "El fin de la Infancia", un clásico de la ciencia ficción, a Alexis le encantó el nombre y como vimos un nombre
más o menos entendible dijimos, °ese es!

T.O. ¿Qué es lo mejor de volver?
Lo más bonito de esto es que para todos nosotros es como un sueño hecho realidad, porque hace 20 años lo que hacíamos
era hacer música y soñar, más nada. Cuando uno empieza en esto ensayas y ensayas y no haces ni piensas más nada, escuchas música,
hablas de música y sueñas que vas a tocar en una tarima y que te van a aplaudir y que a un grupo de gente le va a gustar tu música.
Ahora, con un retardo más o menos importante, te consigues con que tienes un disco que existe desde hace 20 años que está a la disposición
de cualquier persona que lo quiera comprar en cualquier parte del mundo y un año más tarde te das cuenta de que tienes otro disco
porque la gente que creyó en tí, sigue haciÈndolo y que lo que hacemos es un producto de la calidad suficiente como para estar en su catálogo,
entonces para nosotros, claro, ya lo tomamos como algo normal, pero en el fondo uno no está acostumbrado, no es normal.

Bueno, normal o no, Témpano vuelve con "El Fin de la Infancia", su nueva placa de progresivo que será más facil de encontrar
en amazon.com que en las discotiendas locales. Por ahora enfilan sus baterías para el Festival de Japón y se presentarán en Caracas
el 16 de marzo junto a la banda húngara After Crying, no se lo pierdan.

 

Entrevista realizada por Claudia Cazorla <todooidos@cantv.net>