Témpano - Childhood's end / El fin de la infancia
Progvisions por Jaume Pujol -Abril 2000

Témpano es una banda venezolana que tiene una larga historia musical y ostenta el honor de haber sido la primera formación de su país en lanzar un disco de rock progresivo. El trabajo, titulado Åtabal-Yémal, se publicó en 1979 y, además de ser una gran obra musical, es también un clásico del progresivo hispanoamericano y os lo recomiendo tranquilamente.

Después del lanzamiento de su primer disco, hubo problemas en la formación y varios de sus miembros se marcharon. Sin embargo, el grupo siguió su carrera con una orientación mucho más pop que dejó una serie de trabajos bastante olvidables en los ochenta y principios de los noventa. A finales de la década hubo una reestructuración de los miembros del grupo y el resultado fue que los miembros originales se volvieron a encontrar dentro de la banda, dispuestos y motivados a lanzar un disco de rock progresivo. El resultado ha sido Childhood's end / El fin de la infancia y ya os adelanto que es un álbum increíble que supera con creces el contenido de su primer trabajo.

Las referencias de este disco son amplísimas y van desde el rock progresivo (Yes, Genesis, King Crimson, Camel), hasta la música clásica romántica (Sibelius, Rachmaninov), el jazz-fusión (Brand X, Mahavishnu Orchestra, Soft Machine), el zeuhl (Magma, Zao, Weidorje) y el RIO (Henry Cow, Univers Zero, Thinking Plague). Aunque parezca increíble, el abanico de influencias es así de enorme y está tan trabajado, tan finamente pulido y mezclado que es reconocible pero jamás podemos hablar de El fin de la infancia como un trabajo de "cortar y pegar", sinó más bien de asimilación, comprensión y síntesis, es decir, uno de los pilares básicos del rock progresivo. Personalmente, el trabajo me ha gustado muchísimo, y si tuviera que dar a escuchar rock progresivo a alguna persona ajena al género, seguramente sería uno de los elegidos relativos al progresivo moderno por lo que es y su proyección de futuro.

Los músicos que han participado en la elaboración del trabajo han sido Pedro Castillo (guitarras eléctricas y acústicas, efectos espaciales y especiales, voz), Giuglio Cesare Della Noce (sintetizadores, piano acústico Steinway & Sons), Miguel Ángel Echevarreneta (bajo, guitarra clásica) y Gerardo Ubieda (batería Yamaha, platillos Zildjian, percusiones, cuatro). La formación ha contado con la colaboración de Peter Pejtsik al violonchelo y la composición, uno de los miembros de los maravillosos After Crying (uno de mis grupos preferidos en la actualidad), la soprano Carola De Landaeta, Egberto Chirinos a las maracas, un coro de niños dirigido por Manena Contreras, el llanto del niño Diego Landaeta y la voz lírica de Gilberto Bermúdez.

El trabajo, de 56 minutos, empieza con "Tres" (1:24), una mezcla de música clásica y los King Crimson del Larks' tongues in aspic, con evidentes referencias al sonido After Crying que son completamente lógicas al haber participado Pejtsik en la composición del tema. Los desarrollos del violonchelo son impresionantes, pero los restantes músicos no se quedan atrás, destacando por encima de todos el trabajo del bajo y su repercusión en la evolución de múltiples líneas melódicas. A continuación, "Timorato" (3:07) empieza con un bajo en plan Squire muy poderoso que da paso a un corte muy complejo con evidentes influencias de la música de cámara y el RIO. Es una pieza muy dinámica, con contrastes y texturas diversos, que cuenta con un final brutal y un violonchelo desbocado maravilloso. "Lugar de casas nuevas" (4:43) es un tema muy positivista cercano al rock progresivo clásico de Camel, Yes y Genesis. La melodía es muy bella, basada en  el sonido de unos teclados tipo Banks y unas guitarras entre Latimer y Hackett, y contando con unos juegos instrumentales excelentes que presentan múltiples líneas melódicas y músicos que se doblan y se separan constantemente (como los Yes más brillantes o Deus Ex Machina).

El cuarto tema baja mucho el nivel general del disco y es el único motivo por el que no está valorado con cinco estrellas. En efecto, "Sin retorno" (7:05) es un tema vocal de medio tiempo, que tiene el defecto de ser muy cercano al pop melódico sin pretensiones. Si lo analizamos como lo que es, un tema intrascendente, es una buena canción que cuenta con una buena voz, pero si lo hacemos desde el punto de vista progresivo es bastante pobre, demasiado largo para lo que aporta y un solo aspecto que lo hace interesante: un solo de guitarra a lo Latimer que dura un minuto y medio. Es un tema que no debería estar en este disco, y que canta tanto como el "This is your life" hacia la mitad del Exiles de David Cross.

A continuación, "Grillos" (5:13) nos remite al jazz rock de los Soft Machine a partir del Fourth y la fusión de Brand X y los Iceberg más mediterráneos, para cambiar a un rock progresivo agresivo con referencias Yes y Camel a partir del minuto y medio. Tras un cambio de ritmo, la música se adentra en territorios RIO liberando distorsión y complejidad que es sólo un espejismo, pues de repente vuelve a cambiar al jazz-fusión del principio, ahora con coros. Un gran tema.

La joya absoluto del disco y una de las piezas clave de este año 2000 se titula, como el álbum, "El fin de la infancia" (24:29) y es una suite estructurada en diversas partes. La primera se titula "Obertura-Máquinas humanas" y es una corta sucesión de sonidos inquietos que da paso rápidamente a "Open spaces-Máquinas", donde la labor del bajo es excepcional y se da forma a una música clásica y contemporánea con excelentes juegos percusivos y referencias jazz. Tras un cambio de ritmo aparecen una guitarra heredera del sonido Fripp de finales de los sesenta y sintes de trompetas, entrando en una sección totalmente RIO referenciada en los últimos Henry Cow, Art Bears o los Univers Zero más acústicos. Una multitud de voces psicodélicas residen en los fondos musicales cuando una risa loca abre "Before the labyrinth gates", donde encontramos música casi clásica elaborada con guitarras acústicas y teclados con reminiscencias a los primeros Genesis y a los ELP más refinados, como los del Trilogy.

A continuación, "Santuario de UNO" entra con una melodía a lo Yes, con un bajo sobresaliente, una guitarra a lo Howe y un enorme trabajo a la percusión, y nuevas referencias al RIO y la clásica contemporánea. La música va in crescendo y podemos encontrar musicalmente de todo, llegándose a un momento que desemboca en el violonchelo de los primeros compases del siguiente corte. "UNO" es rock progresivo orquestal con motivos de The Enid y el Vangelis más sinfónico. Los arreglos son grandiosos y dan forma a música de inspiración romántica que se disuelve en unos coros sucedidos por un piano y una voz solista que entona una melodía celestial, con textos de clara inspiración andersoniana, que cuenta con un estribillo cantado por un coro de niños que emociona.

La sexta parte de la suite está estructurada en cuatro partes muy cortas que no vamos a comentar individualmente. "Sacrificio" es presentado con distorsiones y pianos locos para pasar rápidamente a una música inspirada en el mundo del circo e influencias RIO de Thinking Plague y Univers Zero, con coros y estructuras armónicas complejas que se suceden sin cesar. El tema concluye con el llanto de un niño. A continuación, "Gioia" es un tema de reminiscencias genesianas y de la música contemporánea, muy bien instrumentado y presentando una gran labor teclística, con referencias a temas anteriores. Finalmente, "Wheels of life" entra con un bajo Squire brutal y una música cercana al The Yes album que rápidamente cambia a una orientación muy sinfónica, con coros de niños e influencias de la fusión de Brand X.

Finalizada la suite, "Escape para un hombre común" (4:22) se nos ofrece con influencias jazz-fusión, por ejemplo la Mahavishnu Orchestra, y un ritmo cortante, frenético, con buenos desarrollos del violonchelo y las guitarras y unos teclados muy dinámicos. Este excelente álbum se cierra con "En la vía" (6:24) y sus referencias Camel etapa Rain dances-Breathless ampliadas por un sonido instrumental muy poderoso y unos coros muy bellos. Los fragmentos melódicos construidos en base a piano son hermosísimos, y el final es de una gran belleza.

Recomiendo el disco encarecidamente porque se trata de una gran obra, con un gran abanico de influencias, muy bien compuesto e interpretado, y con la pequeña nota negativa de contar con un tema que sobra porque está a un nivel mucho menor que el resto. Personalmente, os diré que me encanta comentar álbumes como éste, que permiten al escritor comentar todos los detalles y explayarse a gusto. Tienen tanta sustancia, tanto interés, que es un placer describir todas sus formas y recovecos, y es que el rock progresivo nunca dejará de sorprendernos y emocionarnos.

Jaume Pujol - Abril 2000